El Mobile World Congress, uno de los congresos de telefonía móvil más importantes del mundo entero y que tiene lugar en Barcelona desde hace varios años, es una señal clara de que se acercan nuevos dispositivos de la mano de las compañías más importantes del mercado. Y un clásico es Samsung. Un año más han decidido subirse al escenario de este congreso para presentar sus novedades en la gama Galaxy S (su buque insignia) pero lo han hecho con una novedad, dos dispositivos, uno de los cuales tiene la pantalla curvada por ambos lados, algo totalmente innovador y revolucionario, que llega de la mano de los surcoreanos.

Qualcomm, ¿Nunca más?

El nuevo Samsung Galaxy S6 Edge ha cumplido de una vez por todas uno de los grandes deseos de los surcoreanos, presentar un dispositivo que haga uso de procesadores de la propia casa y se convierta en un éxito, algo que parece bastante asegurado en este caso. El dispositivo viene con un Exynos 7420 Octa, se trata de dos Quad-core, uno a 2.1 GHz y otro a 1.5 GHz que vienen complementados con una GPU Mali-T760MP8. Viene con una memoria RAM de 3 GB y con tres posibles configuraciones de almacenamiento interno, la primera de 32 GB, la siguiente de 64 GB y una última de 128 GB, que en ninguno de los casos se pueden ampliar mediante una tarjeta microSD porque este teléfono no tiene una ranura para ello.

Curvas y más curvas

La pantalla es el gran reclamo de este nuevo dispositivo. Como apuntábamos antes viene con una pantalla curvada por los dos laterales, algo muy pocas veces visto antes y que le da una imagen muy diferente y curiosa. Se trata de una pantalla Super AMOLED, como viene siendo típico en Samsung, de 5.1 pulgadas y resolución 4K a 2560 x 1440 píxeles que le aportan una densidad de 577 píxeles por pulgada. La pantalla tiene protección Corning Gorilla Glass 4, con una de las tecnologías más resistentes del mercado y una alta relación cuerpo-pantalla de hasta un 71.7 % un punto más que su hermano de presentación gracias al aprovechamiento de la pantalla por los bordes, que aportan mejoras al usuario en cuanto al uso del terminal, con accesos rápidos a funciones y aplicaciones que antes no estaban disponibles.

Se necesitaba una cámara así

La cámara suele ser un aspecto en el que desde Samsung hacen un gran esfuerzo para cumplir con las expectativas de sus clientes que reclaman las mejores características. Así es que en la parte trasera encontramos un sensor de 16 MP con una apertura f/1.9, algo que ha mejorado desde el S5 que se quedaba en f/2.2. Además han añadido una característica que muy posiblemente marque la diferencia que es la estabilización óptica de imagen que permite reducir la borrosidad de las fotografías y mejora la estabilidad en los vídeos. Es capaz de grabar en 4K a 2160p a 30 fps, en Full HD a 1080p a 60 fps y en Slow-motion en HD a 720p a 120 fps. La cámara delantera es de 5 MP, un aumento importante, teniendo en cuenta que venía de los 2 MP y tiene la misma apertura que la cámara trasera y permite grabar en 2K a 1440p a 30 fps.

Para todo el día pero sin despilfarrar

La batería de este nuevo Galaxy S6 Edge es un poco mayor a la de su compañero de presentación, el Galaxy S6, llegando a los 2600 mAh que le garantizan hasta 18 horas en conversación 3G y hasta 50 horas en reproducción de música, algo que, dentro de todo pronostico
tiene duración suficiente para un día entero. Este dispositivo también ha abandonado la posibilidad de que el usuario reemplace por el mismo la batería ya que no se puede extraer pero ha incorporado, igual que el S6, la posibilidad de cargar el teléfono mediante carga inalámbrica, con un puerto o base específico para esta función.

Las actualizaciones llegan

El sistema operativo con el que han equipado este Galaxy es sin duda Android, que llegó al mercado con la versión 5.0.2, llamada popularmente como Lollipop y que actualmente puede ya encontrarse la actualización correspondiente al nuevo sistema, Marshmallow, en la versión 6.0.1 que aporta muchas de las novedades presentadas por Google, porque aunque desde Samsung incorporen su típica capa de personalización, TouchWiz UI, ésta cada vez se parece más a la original presentada por los norteamericanos, algo que reclaman muchos de los usuarios más puritanos de Android.

El cristal deja de lado al plástico

El diseño es el gran puntazo de este nuevo Galaxy. Con el cambio de materiales usados en la construcción del terminal, dejando de lado, de una vez por todas el plástico e introduciendo el cristal tanto en la parte trasera como la delantera y el aluminio en los bordes, Samsung ha conseguido crear elegancia y belleza de nuevo y el punto diferencial de los bordes curvados de la pantalla le proporcionan un aspecto único e inmejorable para el debut de esta nueva gama. Las medidas del terminal son 142.1 x 70.1 x 7 mm con un peso de 132 gramos y viene en blanco, negro, dorado y verde.

¿Quién no quiere curvas?

Con el nuevo Galaxy S6 Edge, Samsung pretende revolucionar por completo el mercado de los dispositivos móviles y hacer ver a los analistas y usuarios que son una compañía que lucha y busca innovación en todo lo que hace y para muestra un botón. Con la mejora en el lector de huellas dactilares que ya puede leer en todas direcciones y la introducción de Samsung Pay, junto con el increíble diseño introducido este año y la pantalla curvada, la empresa con sede en Seúl espera que junto al Galaxy S6 generen unas mejores ventas que las que proporcionaros versiones anteriores y que la satisfacción de los usuarios vuelva a aumentar.

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