Samsung es una de las compañías que dispone de mayor variedad y de una gama cada vez más grande de dispositivos móviles. Uno de los modelos más conocidos y que desde los años más recientes está teniendo mucho éxito es el Note. Los modelos Galaxy Note se clasifican como “phablets” ya que una de sus características más notables es su gran pantalla, que desde un inicio cautivó a muchos usuarios y que con el paso de los años no ha decepcionado. Este nuevo Galaxy Note llega con un pequeño salto en el orden de la denominación, si el que se presentó el año pasado era el Note 5, este año han presentado el Note 7 directamente, un salto en el que se ha evitado el número seis principalmente para igualar a la gama Galaxy S que en febrero presentó su séptima versión.

¿Abandono definitivo de Qualcomm?

El procesador de este nuevo dispositivo es un Exynos 8890 Octa, lo que indica que desde Samsung han dejado de usar los procesadores de Qualcomm, de los que habían hecho tanto uso, para asentar los suyos propios. Este Octa-core está formado por dos Quad-core, uno a 2.3 GHz y el otro a 1.6 GHz que están complementados por una GPU Mali-T880 MP12. En cuanto a la memoria RAM y al almacenamiento interno, el nuevo Note 7 llega con una única configuración, algo no demasiado típico en Samsung, pero que ha reducido las posibilidades a una memoria RAM de 4 GB y un almacenamiento de 64 GB que se pueden ampliar mediante una tarjeta microSD de hasta 256 GB.

5.7 pulgadas que dan para mucho

La pantalla es uno de los principales atractivos de este teléfono que empezó como un bicho raro y que cada vez tiene más adeptos. Se trata de las mismas 5.7 pulgadas de la versión anterior, de la misma resolución 4K a 2560 x 1440 píxeles que le aportan una densidad de 518 píxeles por pulgada. Algo que sí ha sufrido una mejora considerable comparado con la quinta versión del teléfono es la relación cuerpo-pantalla que aumenta poco más de un 2 % hasta llegar a un 78 %, gracias principalmente a la introducción en este modelo de los bordes curvados, que poco a poco con los modelos Edge, se ha convertido en un elemento asociado a la marca con sede en Seúl. Esta pantalla está protegida con tecnología Corning Gorilla Glass 5, la versión más reciente de este tipo que ofrece gran resistencia contra golpes y arañazos.

Menos megapíxeles pero con mejores características

Las cámaras de los dispositivos que presenta Samsung, sobretodo los de gama alta, como es este caso, siempre intentan superar los estándares marcados por sus competidores. En este Note 7 han rebajado los megapíxeles de la cámara trasera de los 16 MP del Note 5 a los 12 MP que lleva este, algo que demuestra que han aprendido que más cantidad no tiene que significar siempre mejores fotografías. La apertura focal de ésta es f/1.7 y dispone de estabilización óptica de imagen, así como una de las mejores tecnologías de enfoque como es el enfoque por fase, que cada vez está más presente en los dispositivos top y siendo este el primer Note en incorporarla. Puede grabar en 4K a 2160p a 30 fps y en Full HD a 1080p a 60 fps, así como en “Slow-motion” a 240 fps en HD (720p). En la parte delantera se mantienen los 5 MP pero se iguala la apertura del foco con la cámara trasera. Este dispositivo es capaz de grabar con las dos cámaras a la vez y de tomar fotos de 9 MP mientras se graba en 4K.

500 mAh de más

La batería sufre un importante incremento si se compara con la versión anterior, con el nuevo Note, ésta llega a los 3500 mAh, aumentando la capacidad anterior en 500 mAh, algo que marcará una importante diferencia, permitiendo un mejor uso del dispositivo, durante más tiempo y sin tener que estar tan pendiente de cargarlo o de activar el modo de ahorro. La batería no se puede extraer, algo que hemos visto en los últimos modelos de los surcoreanos y que parece que se va a convertir en algo normal. El connector que usa este dispositivo es el que se está convirtiendo en el nuevo estándar, el USB Type-C, además dispone de la tecnología “Fast Battery Charging” y también se puede cargar inhalambircamente mediante una estación de carga específica para este fin.

“Always-on display” de lo más útil

El sistema operativo que viene con el nuevo Samsung Galaxy Note 7 es, como no podía ser de otra forma, Android. Concretamente viene en su versión más reciente, la 6.0.1 o también llamada popularmente Marshmallow, con la capa de personalización típica en los surcoreanos, TouchWiz UI. Aun y llevando esta versión ya se ha anunciado que el dispositivo será actualizable a la próxima versión de este sistema operativo, la 7.0 o Nougat. Una de las características más interesantes que presenta el sistema operativo es el modo “Always-on display” que mantiene la pantalla siempre encendida para proporcionar al usuario una mejor experiencia y que pueda acceder de forma rápida a todos los contenidos que desee, siempre garantizando un consumo mínimo de batería ya que se afirma que este es menor a encender y apagar la pantalla cada vez.

Mejor diseño sin perder la esencia

El diseño del nuevo Note 7 sigue la línea de los últimos modelos de Samsung y coge el relevo del anterior Note 5, aun así el hecho de tener la pantalla curvada por ambos lados le da un aspecto innovador y bastante diferente a este anterior. La elegancia se incrementa notablemente con un diseño más fino, y los bordes metálicos se unen con la parte trasera de cristal, que dispone de la misma protección que el vidrio delantero, reduciendo al máximo el contraste entre materiales. Las dimensiones exactas del teléfono son de 153.5 x 73.9 x 7.9 mm con un peso de 169 gramos y está disponible en varios colores: plateado, negro, dorado y azul coral.

¿El acierto del año para Samsung?

Con este Galaxy Note 7 parece que desde Samsung han dado en el clavo, han conseguido crear un nuevo teléfono con las mejores características de cada gama de la empresa. Una cámara que promete despuntar combinada con una espectacular pantalla de grandes dimensiones, combinados con un buen procesador, memoria RAM y almacenamiento interno. Todo esto sin olvidarnos de el lector de huellas dactilares del botón “Home”, el “Stylus” que es de gran utilidad en los Note y el medidor de ritmo cardíaco. Además han recuperado la certificación IP68, que permite sumergir el dispositivo a 1.5 metros durante 30 minutos y han introducido una nueva característica, el escáner de iris que aumenta notablemente la seguridad del dispositivo.

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